Se cumplió el primer aniversario del día que salió a la luz el gasto de 14 millones de dólares que realizó el exgobernador Sergio Uñac en dos empresas de marketing y no hubo ningún avance en la Justicia ni en el Tribunal de Cuentas de la provincia en la investigación de estas irregularidades. Según se conoció por los medios de comunicación a principios de marzo del 2024, en el 2023, durante la gestión de gobierno del pocitano, se gastó la abultada cifra de $3.987.312.000 en dos empresas de marketing de Buenos Aires para distintos servicios. Las firmas involucradas en la maniobra fueron Grupo Ischigualasto SRL y Contenidos y Entretenimientos SRL. Pero no fueron las únicas que recibieron pagos voluminosos, ya que hubo otras 10 agencias de marketing y productoras de San Juan y de afuera que recibieron sumas millonarias también. Lo curioso es que esas firmas no existían físicamente.
Todo esto figura en la documentación y en los registros que se realizaron durante la gestión y dan cuenta de las erogaciones que se hicieron durante los meses de las campañas electorales en 2023. Sin embargo, y pese al año completo que ya pasó sin ninguna investigación al respecto, todo hace suponer que esto seguirá en la nebulosa, debido a que el dinero se pagó con el visto bueno de la Secretaría General de la Gobernación, que en la gestión de Uñac estuvo a cargo del contador público nacional Juan Flores, quien actualmente ocupa el cargo de vocal del Tribunal de Cuentas, órgano que justamente se encarga de auditar las cuentas de ejercicios de las gestiones anteriores.
Al parecer, el organismo de contralor no tiene tiempo de auditar estos gastos debido a que está ocupado, por ejemplo, revisando las cuentas del ex intendente de Capital Emilio Baistrocchi, hoy parado en la vereda de la oposición al PJ y del ex intendente de Chimbas Fabián Gramajo, quien tiene aspiraciones de ir como candidato a diputado nacional sin la venia de Sergio Uñac.
La curiosidad fue advertida por los protagonistas. Fue el propio referente de Hacemos San Juan, quien la semana pasada sostuvo que, se trata de una persecución política, pergeñada por Sergio Uñac, en coincidencia con el lanzamiento de su frente por pararse en una vereda opuesta al pocitano, justamente, valiéndose de que quienes están al frente del Tribunal de Cuentas son Pablo García Nieto y Juan Flores, ambos del riñón del senador.
¿Será que, en lo que algunos describen como “la telaraña” armada en la Justicia y en los organismos de control por Sergio Uñac, caen sólo algunos? ¿O será que la Justicia, como reza el dicho, es lenta? Tan sólo ha pasado un año desde que, a través de los medios, se conoció esta irregularidad. Quizá haya que seguir esperando, ya que también hace casi un año atrás, el propio Juan Flores señaló que, «de mi parte en ese tema yo me he excusado de la cuenta, pero no puedo hablar, no me corresponde. De la otra parte, sobre lo que son denuncias periodísticas, yo no puedo opinar», dejando en claro que él no podía ocuparse. O tal vez, como lo dijo Baistrocchi la semana pasada, haya que llamar al “Chapulín Colorado” para que encuentre las respuestas.