El Gobierno de San Juan se encuentra ultimando los detalles de un novedoso programa de acceso a la vivienda que buscará combinar lo mejor del sector público y el privado: tierras fiscales, inversión empresarial y créditos accesibles para los futuros propietarios.
Así lo confirmó el ministro de Infraestructura, Fernando Perea, quien explicó que esta iniciativa se encuentra en fase avanzada de diseño y que en los próximos días se concretarán reuniones clave con el Banco Nación y el Ministerio de Hacienda para cerrar el esquema financiero.
El modelo plantea que el Estado provincial pondrá a disposición terrenos propios, donde empresas constructoras levantarán las viviendas. Una vez finalizadas, estas unidades volverán al sistema público y serán adjudicadas mediante sorteo a familias sanjuaninas. “La empresa construye sobre tierra fiscal, pero luego esas viviendas retornan al Estado para ser asignadas como en cualquier plan habitacional”, detalló el funcionario.
La gran diferencia con los planes tradicionales es que el financiamiento provendrá del sector bancario. En esta primera etapa, el Banco Nación sería la entidad encargada de otorgar los préstamos a las constructoras. Los beneficiarios, por su parte, abonarán el crédito al banco y no a la empresa. “Es una articulación donde todos ganan: el Estado aporta el suelo, el privado dinamiza la obra y el vecino accede con cuotas que podrá pagar”, resumió Perea.
Aunque las viviendas tendrán un costo algo superior al de los programas estatales clásicos —debido a la participación privada— el Gobierno planea aplicar un subsidio a la tasa de interés para mantener las cuotas dentro de márgenes accesibles. “Estamos evaluando que una parte del cupo tenga tasa subsidiada. Por ejemplo, de 200 casas, al menos 100 podrían contar con este beneficio”, anticipó el ministro.
Aún no hay nombre oficial para el programa, pero se espera que en los próximos días se anuncie formalmente, una vez que se cierren los últimos aspectos técnicos. “No es sencillo articular este tipo de operatorias, pero creemos que estamos cerca. Será una forma moderna, ágil y equitativa de encarar el déficit habitacional”, concluyó Perea.