La mina Josemaría, parte del ambicioso proyecto Vicuña, sigue generando repercusiones en San Juan por su impacto potencial sobre el recurso hídrico. Esta vez, fue el intendente de Iglesia, Jorge Espejo, quien dio a conocer un aspecto hasta ahora poco difundido de la estrategia de abastecimiento de agua que se utilizará.
Según explicó el jefe comunal, la empresa prevé construir un reservorio que denomina “dique norte”, con el objetivo de almacenar agua antes del inicio de las operaciones. Este embalse, que no debe confundirse con un dique de colas, permitiría reducir la presión inicial sobre los acuíferos subterráneos en un contexto de sequía prolongada.
La extracción para llenar esta reserva se realizaría hacia el final del proceso de construcción, dentro de unos dos o tres años, para tener lista una fuente disponible cuando la mina entre en funcionamiento, algo que está proyectado para dentro de unos cinco años.
A esta medida se suma el envío futuro de agua desalinizada desde Chile —previsto en un plazo de siete años— y la reutilización del 73% del recurso hídrico que se use durante el proceso minero. Con estas acciones, la empresa promete una reducción significativa del consumo de agua subterránea, incluso respecto de lo que se había anunciado en informes anteriores.
Espejo afirmó que, aunque no será intendente cuando comience a operar la mina, busca informarse y comunicar con respaldo técnico. Por eso, desde el municipio se creó recientemente una Secretaría de Minería, a cargo de Denis Monardes, para dar seguimiento a este tipo de temas. De todos modos, la decisión final sobre la aprobación de la segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental sigue en manos de la autoridad provincial.
En 2021, el informe ambiental original había estimado un uso de 515 litros por segundo, cifra que generó controversia por representar un 1,4% del agua de riego del Valle de Tulum. A modo comparativo, es casi cinco veces lo que consume Veladero. Con los nuevos planes y la construcción del “dique norte”, se estima que esa cantidad podría reducirse en unos 100 hectómetros cúbicos.