Con el objetivo de acercarse más a la comunidad y responder a nuevas demandas sociales, la Iglesia Católica de San Juan inicia este viernes su 3er Sínodo Diocesano, un evento histórico que no se realizaba desde hace casi un siglo. En esta edición, se destaca la participación activa de jóvenes y el resultado de una encuesta popular que permitió conocer las inquietudes y expectativas de la sociedad.
Durante cuatro meses, entre agosto y diciembre de 2024, se realizó una consulta abierta en formato presencial y virtual, en la que cerca de 400 personas aportaron su mirada sobre el presente y futuro de la Iglesia local. Según explicó el arzobispo Jorge Lozano en conferencia de prensa, la mayoría de las respuestas apuntaron a una mayor presencia pastoral y espiritual en los barrios, incluyendo más horarios para misas, apertura de templos, catequesis adaptada y espacios juveniles.
A partir de ese diagnóstico, se definieron los tres ejes del Sínodo: la escucha, la espiritualidad y la misión. “Escuchar no solo a Dios, sino también al enfermo, al privado de libertad, al que sufre. La espiritualidad como camino de encuentro y servicio. Y la misión, entendida como acción concreta para llevar a la práctica ese mensaje”, detalló Lozano.
El encuentro sinodal se desarrollará en el Colegio San Francisco con la participación de 280 representantes (sinodales) de todas las áreas de la Iglesia en la provincia: parroquias, movimientos pastorales, comunidades educativas, pastoral carcelaria y hospitalaria. Cada una de las 49 parroquias principales contará con tres representantes, de los cuales uno será un joven de hasta 30 años.
Las sesiones se realizarán una vez por mes y concluirán el 22 de noviembre. Luego, en 2026, se dará a conocer un documento final con las conclusiones y propuestas pastorales resultantes del proceso.
Este Sínodo representa un esfuerzo concreto por repensar el rol de la Iglesia sanjuanina en un contexto de cambio social y creciente demanda de cercanía, participación y renovación.