Ya tiene nombre: Fuerza San Juan, el frente que agrupa al PJ y sus socios, se confirma como un armado sin grieta que contradice cualquier ilusión de renovación.
El peronismo sanjuanino enfatiza que la lista representa a Cristina Fernández de Kirchner, y todos sus aliados parecen encajar en el mismo molde. Lo que se vende como “unidad” no es más que una reafirmación del kirchnerismo y su modelo político a nivel provincial.
Y en ese contexto, Franco Aranda, presidente del Frente Renovador, decidió sumarse al PJ, a pesar de que en la sede lo calificaron de “traidor”. ¿Esa fue su primera señal de identidad? Fue electo por su propio partido, pero hoy se coloca bajo el bloque de Gioja-Uñac sin rubor. Unidad sí, pero con quién sea que pague lugar.
Cristian Andino también forma parte del armado. Lo dicen con nombre y apellido: Andino es Uñac, no un peronista independiente. Y hoy lo ven como el soldado fiel que defenderá a Cristina como gerente local del cristinismo: sin duda, una opción cómoda para el poder vertical que no necesita debate.
La experiencia nos enseña que cuando se insiste en que “es todo lo mismo”, seguramente puede hacerse todo lo mismo. El peronismo sanjuanino refuerza su identidad con Cristina, no genera alternativas ni cree en políticas propias: confunde reconstrucción con retroceso.
El resultado no deja de ser previsible: una fórmula electoral que respalda lo mismo que las personas vienen criticando. La vieja guardia vuelve a jugar por vuelta y media. Y el cambio sigue siendo solo discurso.