La Comisión Binacional que regula el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile pidió aclaraciones a la empresa Vicuña, operadora del proyecto Josemaría, luego de que circularan imágenes de camionetas pertenecientes a compañías chilenas en la cordillera sanjuanina.
Las fotos, difundidas por la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), mostraban vehículos identificados con logos de al menos cinco firmas trasandinas en el campamento. La situación generó un fuerte malestar entre empresarios locales, quienes vienen advirtiendo que proveedores sanjuaninos están siendo desplazados por contratistas chilenos.
Desde la comisión explicaron que, tras analizar el caso, no detectaron irregularidades, ya que las compañías están registradas formalmente y prestan servicios básicos. Además, remarcaron que la presencia de vehículos chilenos responde a la lógica de integración del tratado binacional firmado en 1999, que permite la circulación de bienes, servicios y personal entre ambos países en proyectos compartidos.
De todos modos, las cámaras empresariales locales sostienen que las ventajas impositivas y económicas de Chile generan una competencia desigual que pone en riesgo a muchas pymes sanjuaninas. También señalaron que esta tendencia puede impactar en la “licencia social” de la minería en la provincia.
En paralelo, voces técnicas como la del Colegio Argentino de Ingenieros de Minas alertaron que incluso profesionales chilenos están siendo contratados en mandos medios y altos, ante la falta de disponibilidad local.
Mientras tanto, el debate sigue abierto: con la minería binacional en expansión, crece la tensión entre la integración regional y la necesidad de garantizar oportunidades para proveedores y trabajadores sanjuaninos.