Con el inicio del 2026, la Cámara de Diputados de San Juan vuelve a poner sobre la mesa uno de los debates más sensibles del año legislativo: la posible reforma del Código Electoral provincial. Hoy, el sistema vigente es el de Participación Abierta y Democrática (Sipad), pero los proyectos que buscaban modificarlo quedaron en una situación clave.
Durante 2024, tanto el Gobierno provincial como el bloquismo habían presentado iniciativas propias para cambiar las reglas electorales. Los textos ingresaron con apenas un día de diferencia, el 18 y 19 de diciembre, en sesiones extraordinarias, y compartían varios ejes centrales, como la incorporación de la Boleta Única de Papel (BUP) y la realización de internas partidarias financiadas por los propios espacios políticos.
Sin embargo, el reglamento interno de la Legislatura es claro. El artículo 133 establece que los proyectos conservan estado parlamentario por dos períodos ordinarios, sin importar la fecha exacta de presentación. Al cumplirse ese plazo, ambos textos pierden vigencia en 2026, según confirmaron fuentes legislativas.
De este modo, el único proyecto que sigue en pie es el presentado en 2025 por el Bloque San Juan Vuelve, identificado con el giojismo. Esa iniciativa propone mantener el sistema de boleta sábana y regresar a un esquema similar a las PASO, aunque de carácter no obligatorio, para la selección de candidaturas dentro de cada fuerza política.
Si el oficialismo pretende avanzar con cambios al Sipad, deberá presentar un nuevo proyecto o consensuar uno unificado. La normativa establece que cualquier modificación al régimen electoral debe definirse dentro de los seis meses previos a la elección, un plazo que vuelve a poner presión sobre el calendario político.
