El conflicto político e institucional por el Presupuesto 2026 de Chimbas llegó a su desenlace con una definición clave dentro del Concejo Deliberante. El concejal del sector giojista Luciano Cano confirmó que mantendrá su abstención y, con ese posicionamiento, el cuerpo legislativo quedó sin los votos necesarios para insistir con la ordenanza presupuestaria que había sido vetada por la intendenta Daniela Rodríguez.
La decisión de Cano era el dato más esperado en el tablero político chimbero. Su postura terminó de bloquear el intento del Concejo de ratificar el presupuesto modificado que había aprobado en diciembre, luego de que el Ejecutivo municipal aplicara un veto total el pasado 14 de enero. Sin los dos tercios requeridos para revertir esa medida, el veto quedó firme y el municipio funcionará durante 2026 con el Presupuesto 2025 prorrogado.
En declaraciones el edil explicó los motivos de su postura. “No estoy a favor ni del veto ni de la modificación del presupuesto que se votó en el Concejo”, afirmó, dejando en claro su rechazo a ambas alternativas que se pusieron en discusión.
Cano también cuestionó el destino de algunas partidas incluidas en el proyecto original enviado por la intendenta. Según indicó, se priorizaban fondos para el equipo de ciclismo y para publicidad por encima de recursos destinados a la asistencia ante catástrofes, una partida que, de acuerdo a su análisis, rondaba los 165 millones de pesos. Esa distribución fue uno de los factores que lo llevaron a no acompañar ninguna de las posiciones enfrentadas.
La discusión de fondo ya no pasaba por la validez del veto —que estaba firme desde enero— sino por la posibilidad de que el Concejo lograra insistir con la ordenanza sancionada previamente, algo que requería una mayoría especial que finalmente no se alcanzó.
El escenario comenzó a inclinarse días atrás, cuando una concejal de La Libertad Avanza recibió una directiva partidaria para no acompañar la insistencia. Esa decisión debilitó el esquema de votos que el oficialismo del Concejo consideraba suficiente y dejó el resultado atado a la postura de Cano, que terminó de sellar el desenlace.
Con este cierre, el Presupuesto 2026 quedó definitivamente descartado y Chimbas continuará este año administrándose con las partidas del ejercicio anterior.
