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Published on: Desarrollo Económico

Buen año para el aceite de oliva en San Juan, pero con alerta por el acuerdo Mercosur–UE

La producción olivícola de San Juan se encamina a una de sus mejores campañas en términos de volumen y calidad, pero el optimismo del sector convive con una fuerte inquietud por el escenario internacional. Para la próxima cosecha, las estimaciones indican un incremento de entre el 35 y el 40% en la producción de aceite de oliva respecto del año pasado, un dato positivo que llega en medio del debate por el posible acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.

Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, confirmó las proyecciones y destacó el lugar que ocupa la provincia dentro del mapa productivo nacional. San Juan es el principal productor de aceite de oliva del país y más del 90% de lo que elabora corresponde a aceites extravirgen, un segmento de alta calidad que logró posicionarse tanto en el mercado interno como en el externo.

El dirigente aclaró que la preocupación del sector no pasa por la capacidad productiva ni por la calidad del aceite local, sino por las condiciones en las que se daría la apertura comercial con Europa. Según explicó, los productores europeos —especialmente los españoles— reciben fuertes subsidios a través de la Política Agraria Común, lo que genera una competencia desigual frente a economías regionales como la sanjuanina.

Tras una campaña anterior atravesada por factores climáticos, este año los olivares muestran un buen estado general. La expectativa es contar con mayor cantidad de fruta y buenos rindes industriales, sin que hasta el momento se hayan registrado eventos que comprometan la cosecha. Actualmente, San Juan produce alrededor de 30.000 toneladas anuales de aceite de oliva, con una parte significativa destinada a la exportación.

Desde la Cámara Olivícola remarcan que se trata de una actividad altamente tecnificada, con fuerte agregado de valor y generación de empleo, pero sensible a los cambios en las reglas del comercio internacional. En ese marco, uno de los principales reclamos del sector es la continuidad del arancel del 31,5% que hoy se aplica al aceite de oliva importado, una herramienta que consideran clave para proteger el mercado interno y sostener la competitividad frente a productos subsidiados.

Fernández señaló que ya mantienen conversaciones con autoridades provinciales y nacionales para plantear la necesidad de sostener ese esquema. Si bien reconoció que una eventual reducción de costos internos podría mejorar la situación, advirtió que no sería suficiente para compensar el impacto de los subsidios europeos.

Así, la olivicultura sanjuanina se prepara para una campaña prometedora en lo productivo, mientras sigue de cerca las definiciones comerciales que podrían influir de manera decisiva en el futuro del sector.