La reforma del sistema electoral volvió a instalarse con fuerza en la agenda política de San Juan luego de una definición contundente del gobernador Marcelo Orrego, quien cuestionó sin rodeos el esquema vigente. “Los lemas son retrógrados”, afirmó, y volvió a reclamar a la Legislatura un proyecto que piense en los sanjuaninos y no en las conveniencias del gobierno de turno.
Tras regresar de una misión oficial en España y en medio de la atención de las emergencias climáticas en la provincia, Orrego retomó el debate electoral y apuntó directamente contra el Sistema de Participación Abierta y Democrática (Sipad), al que definió como una norma diseñada para favorecer intereses personales durante la gestión del exgobernador Sergio Uñac.
En ese contexto, el gobernador anticipó que impulsará una modernización del régimen electoral y pidió a los diputados avanzar hacia un sistema “más simple, más democrático y menos costoso”, en declaraciones realizadas en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson.
Bloquismo y oficialismo, en busca de un texto común
Las palabras del mandatario tuvieron un impacto inmediato en la Legislatura. El bloque Bloquista, aliado del oficialismo provincial, decidió avanzar en el análisis técnico de una propuesta propia, pero con una diferencia clave: no presentarla de manera aislada, sino trabajar junto al oficialismo en un solo proyecto consensuado.
El presidente del partido de la estrella, Luis Rueda, mantuvo reuniones con su equipo técnico para comenzar a delinear aportes al debate. Si bien el bloquismo venía evaluando una versión modificada del sistema de lemas —con límites a la cantidad de candidatos y cambios en la distribución de concejales—, el mensaje de Orrego llevó a recalcular la estrategia y priorizar el acuerdo político.
La posibilidad de un proyecto conjunto cobra relevancia teniendo en cuenta que tanto la iniciativa presentada por el orreguismo como la del bloquismo perdieron estado parlamentario en diciembre pasado. Ese escenario abre una nueva oportunidad para redactar un texto unificado que, además, podría sumar el acompañamiento de otros socios del oficialismo, como ACTUAR, la UCR, Dignidad Ciudadana y el PRO.
¿Qué sistema se discute?
Aunque no hay definiciones cerradas, sobre la mesa aparecen distintas alternativas. El proyecto original del Ejecutivo contemplaba internas partidarias y una elección general con Boleta Única de Papel. En paralelo, también circuló la idea de un sistema de colectoras, que permitiría adhesiones de listas a un mismo candidato a gobernador, sin sumar votos entre postulantes departamentales.
Esta última opción, sin embargo, no genera entusiasmo en el bloquismo ni en otros aliados, mientras que sí existe coincidencia en la necesidad de dejar atrás el Sipad y avanzar hacia un esquema más claro para el electorado.
Tiempos políticos
Si bien los plazos legales ya no son tan estrictos como en reformas anteriores, en el arco político coinciden en que el nuevo sistema debería definirse durante la primera parte del año. Entre otros motivos, porque no se descarta un eventual desdoblamiento de las elecciones provinciales respecto del calendario nacional, una decisión que depende exclusivamente del gobernador.
Por ahora, el debate está abierto. Con definiciones fuertes desde el Ejecutivo y movimientos internos en la Legislatura, la reforma electoral empieza a tomar forma, aunque el modelo final todavía está en discusión.
