La interrupción de los trabajos en la Ruta 40 Sur volvió a generar preocupación en San Juan y motivó nuevas gestiones del Gobierno provincial ante la Nación. En ese marco, el gobernador Marcelo Orrego viajará la próxima semana a Buenos Aires junto al ministro de Infraestructura, Fernando Perea, con el objetivo de buscar una salida al freno en el financiamiento que dejó la obra sin actividad.
El encuentro con funcionarios nacionales ya estaría programado y apunta a conseguir la reactivación de una obra considerada clave para la conectividad del sur sanjuanino. Desde el sector de la construcción confirmaron que la reunión forma parte de una serie de gestiones para destrabar la llegada de recursos que permitan retomar los trabajos.
La paralización quedó formalizada luego de un encuentro entre la unión transitoria de empresas encargada del proyecto —integrada por Ivica y Antonio Dumandzic y Semisa Infraestructura— y los trabajadores vinculados a la obra. Allí se informó que la interrupción de transferencias desde el Gobierno nacional generó dificultades en la cadena de pagos, lo que obligó a suspender las tareas.
El escenario vuelve a exponer la dependencia de los fondos nacionales en proyectos de infraestructura de gran escala. Además del impacto en la obra pública, la situación repercute en el sector de la construcción y en los puestos laborales asociados al proyecto.
La Ruta 40 Sur forma parte de un plan destinado a mejorar la circulación y la seguridad vial entre distintos departamentos de la provincia. Sin embargo, el avance de los trabajos ha sido limitado desde su inicio.
Según datos difundidos desde el ámbito sindical, el progreso de la obra ronda actualmente el 8% del total previsto. El proyecto contempla la intervención de unos 27 kilómetros, pero a más de dos años del inicio de los trabajos el ritmo de ejecución sigue siendo bajo, en gran parte por problemas vinculados al financiamiento.
En este contexto, la reunión que mantendrán autoridades provinciales con funcionarios nacionales aparece como un punto clave para definir si la obra podrá retomar su actividad en el corto plazo o continuará atravesando demoras.
Mientras tanto, tanto el sector de la construcción como los trabajadores del proyecto siguen de cerca las gestiones que se realizarán en Buenos Aires, a la espera de definiciones sobre el futuro de uno de los corredores viales más importantes de la provincia.
