La definición de autoridades en la Cámara de Diputados de San Juan dejó expuesto un nuevo foco de conflicto político. El oficialismo decidió sostener a Enzo Cornejo en la vicepresidencia primera, desestimando el planteo del bloquismo, que aspiraba a ocupar ese lugar con Federico Rizo.
La decisión no cayó bien en el Partido Bloquista, donde esperaban un reconocimiento por el acompañamiento legislativo que vienen brindando. Desde ese espacio impulsaban el nombramiento de Rizo como parte de una estrategia que venían trabajando desde el año pasado.
Tras conocerse la resolución, las primeras reacciones no tardaron en aparecer. Según trascendió, el presidente del partido, Luis Rueda, rechazó la vicepresidencia alterna —un cargo de menor peso dentro de la estructura legislativa— y analiza además dejar su rol al frente de la Comisión de Agricultura.
El malestar se da en un contexto donde el bloquismo se consolidó como un aliado clave del oficialismo, aportando votos determinantes para la aprobación de distintas leyes. Por eso, la decisión de no ceder ese espacio fue interpretada como un gesto político que tensiona la relación.
Dentro del espacio también apuntan a la conducción de la Cámara, al considerar que se priorizó sostener acuerdos con otros sectores antes que reconocer el respaldo legislativo que vienen sosteniendo.
Si bien la vicepresidencia primera tiene un rol mayormente institucional, su importancia radica en la línea sucesoria, ya que quien ocupa ese lugar puede quedar al frente del Ejecutivo de manera transitoria ante ausencias del gobernador y el vicegobernador.
En paralelo, la disputa se da en un momento clave, con otras definiciones pendientes dentro del ámbito político y judicial, lo que podría profundizar las diferencias entre los espacios.
Por ahora, el escenario abre interrogantes sobre cómo impactará esta decisión en la dinámica legislativa y en el vínculo entre aliados que, hasta ahora, venían mostrando sintonía en el recinto.
