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Published on: Provinciales

San Juan analiza un plan para reforzar hospitales y edificios estratégicos frente a grandes terremotos

El proyecto propone incorporar aisladores sísmicos y sistemas de disipación de energía en construcciones esenciales de la provincia. La iniciativa continúa bajo estudio en Diputados y vuelve a cobrar relevancia ante los recientes movimientos sísmicos registrados en distintas partes del mundo.

La seguridad sísmica vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de San Juan. En la Cámara de Diputados permanece bajo análisis un proyecto que propone elevar los estándares de protección de hospitales, centrales de telecomunicaciones y otros edificios considerados estratégicos para garantizar que puedan continuar funcionando incluso después de un terremoto de gran magnitud.

La iniciativa fue presentada en junio de 2025 por el Interbloque Justicialista y plantea incorporar de manera obligatoria tecnologías de aislamiento sísmico y disipación de energía en las nuevas construcciones consideradas esenciales.

El debate adquiere especial importancia en una provincia atravesada históricamente por la actividad sísmica y que tiene entre sus antecedentes los terremotos de 1944 y 1977, además del fuerte movimiento registrado en enero de 2021.

Qué propone el proyecto

Uno de los principales cambios sería la incorporación obligatoria de aisladores o dispositivos de disipación de energía en los nuevos edificios clasificados dentro de los grupos de funciones esenciales establecidos por la normativa sismorresistente nacional.

La medida alcanzaría tanto a construcciones pertenecientes al Estado nacional, provincial y municipal como a determinados emprendimientos privados.

Entre las estructuras contempladas aparecen hospitales, centrales de telecomunicaciones y edificios que cumplen funciones estratégicas ante una emergencia.

El objetivo es que, frente a un terremoto destructivo, estas instalaciones no solamente resistan sin colapsar, sino que puedan continuar operativas inmediatamente después del evento.

Esta diferencia resulta especialmente importante en el caso de los hospitales: durante una catástrofe, garantizar el funcionamiento de los centros sanitarios puede convertirse en un elemento decisivo para la respuesta del Estado.

También alcanzaría a edificios existentes

La propuesta no se limita a las construcciones futuras. Los edificios estratégicos que ya existen o se encuentren en ejecución deberán verificar el cumplimiento de las normas sismorresistentes vigentes.

En aquellos inmuebles estatales donde se detecten deficiencias, el proyecto establece que las tareas de consolidación deberán realizarse prioritariamente mediante sistemas de aislamiento sísmico o disipación de energía.

Los métodos convencionales quedarían como alternativa para aquellos casos en los que técnicamente no sea posible incorporar las nuevas tecnologías.

Además, se establece un plazo máximo de diez años para avanzar con la adecuación de las construcciones alcanzadas por la normativa.

Capacitación y controles

Otro de los puntos contemplados es la formación de profesionales sanjuaninos especializados en estas nuevas tecnologías.

El Gobierno provincial deberá garantizar mecanismos de capacitación para ingenieros y otros profesionales de la construcción en materia de aislamiento sísmico y disipación de energía.

El seguimiento de las adecuaciones quedaría bajo la órbita del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, mientras que la Defensoría del Pueblo tendría a su cargo el control final del cumplimiento.

San Juan ya tiene un antecedente

La tecnología que propone incorporar el proyecto no es desconocida para la provincia.

Entre 2022 y 2024 se realizó la consolidación del histórico edificio de la Legislatura provincial utilizando aislamiento sísmico en su base, una intervención que constituye uno de los principales antecedentes locales para este tipo de sistemas.

A diferencia de las estructuras tradicionales, diseñadas fundamentalmente para evitar el colapso frente a un terremoto, los sistemas de aislamiento buscan reducir considerablemente la energía que recibe el edificio.

Esto permite disminuir los daños tanto sobre la propia estructura como sobre instalaciones y equipamiento que se encuentren en su interior.

Un debate que vuelve a tomar fuerza

El proyecto permanece actualmente en las comisiones de la Cámara de Diputados y todavía necesita alcanzar los consensos políticos necesarios para llegar al recinto.

Los terremotos registrados recientemente en distintos países volvieron a poner el tema en discusión, aunque los especialistas advierten que no existe evidencia científica de un incremento extraordinario de la actividad sísmica mundial.

Para San Juan, sin embargo, la prevención tiene una dimensión diferente. Su ubicación y su historia obligan a mantener actualizados los mecanismos de protección y a planificar cómo responder ante un eventual terremoto de gran magnitud.

En ese escenario, la discusión legislativa abre la posibilidad de avanzar hacia un nuevo estándar: que los edificios indispensables para responder ante una emergencia no solo permanezcan en pie, sino que puedan seguir funcionando cuando más se los necesite.