Las pequeñas y medianas empresas de San Juan enfrentan meses difíciles: la baja sostenida en las ventas y el aumento de los costos operativos complican la rentabilidad del sector. A pesar de este escenario, no se registraron despidos masivos ni cierres generalizados. En cambio, crece la tendencia a trasladar locales a departamentos donde los costos fijos son más accesibles.
Rawson, Chimbas, Rivadavia y Santa Lucía se convirtieron en zonas de destino para muchas pymes que deciden mudarse desde el centro de la capital sanjuanina en busca de alquileres más económicos y oportunidades de sostener su actividad.
Daniel Milla, presidente de la Federación Económica de San Juan, explicó que el comercio minorista atraviesa un momento complejo: “Las ventas están muy por debajo del punto de equilibrio. En mayo fue crítico, muchos no pudieron cubrir los gastos fijos. En junio hubo una leve mejora gracias al Día del Padre y el aguinaldo, pero en julio volvieron a caer las ventas”.
Pese a todo, desde la entidad destacan que la mayoría de los comerciantes están optando por adaptarse en lugar de bajar la persiana: “Algunos locales cerraron, pero en realidad se mudaron. Buscan lugares con costos más bajos para seguir funcionando”, indicó Milla.
Otro dato relevante es el crecimiento de emprendimientos vinculados a la tecnología: empresas de marketing digital, ciberseguridad y servicios IT aparecen como una opción cada vez más elegida por quienes se lanzan al mundo pyme. “Son rubros que requieren menos infraestructura física y tienen gran proyección”, agregó.
El panorama general sigue siendo incierto, pero el esfuerzo por reinventarse marca el pulso de los emprendedores sanjuaninos.