El Proyecto Altar, ubicado en Calingasta y operado por Aldebarán Resources, se encamina hacia una etapa decisiva. Con una reciente campaña de exploración que sumó 25.000 metros perforados —la más ambiciosa hasta ahora—, la compañía trabaja para presentar en septiembre la Evaluación Económica Preliminar (PEA), un estudio que podría determinar si la futura mina será a cielo abierto, subterránea o una combinación de ambas.
Este informe, además, sería clave para acceder a un nuevo desembolso de fondos por parte de Rio Tinto, que comprometió una inversión de hasta 30 millones de dólares si el proyecto cumple con determinados hitos técnicos.
Aunque Altar aún está menos avanzado que otros proyectos como Los Azules o Vicuña, los últimos datos lo posicionaron como el quinto depósito de cobre más grande en manos de empresas junior a nivel mundial, con 9 millones de toneladas del mineral clasificadas como medidas e indicadas. A esto se suma un 30% más de reservas inferidas, sobre las que ahora se busca mayor certeza de cara a la etapa de prefactibilidad, prevista para fines de 2026.
La empresa también iniciará estudios geotécnicos e hidrogeológicos para preparar la factibilidad del proyecto. Además, continúan explorando una nueva zona mineralizada, Altar United, que elevó las expectativas de desarrollo en la región.