Skip links
Published on: Editoriales

Año electoral: los sindicatos despiertan de su larga siesta y comienzan los paros

Durante años, los sindicatos en San Juan parecían haber entrado en un letargo profundo. Mientras los salarios perdían poder adquisitivo y las condiciones laborales se deterioraban, el silencio sindical era ensordecedor. Pero ahora, en pleno año electoral, los gremios han decidido despertar. Y lo hacen con una energía que contrasta con su pasividad anterior.

El 10 de abril, la CGT convocó a un paro general de 24 horas, afectando múltiples servicios en la provincia. Ese mismo día, los docentes sanjuaninos también realizaron una huelga, dejando a miles de estudiantes sin clases. Y hoy, 6 de mayo, la UTA paralizó el transporte público, dejando a los ciudadanos sin colectivos. 

Detrás de estas medidas de fuerza, se encuentra una constante: la dirigencia sindical peronista. En San Juan, el secretario general de la CGT, Eduardo Cabello, también ocupa una banca como diputado provincial por el PJ. Una dualidad que plantea interrogantes sobre la verdadera independencia de los gremios y sus motivaciones.

Durante las gestiones anteriores, cuando el peronismo gobernaba, los sindicatos mostraron una notable tolerancia ante las dificultades económicas. Ahora, con un gobierno de signo contrario, la combatividad resurge. ¿Es coincidencia o conveniencia?

La ciudadanía, mientras tanto, sufre las consecuencias de estos paros. Los trabajadores que no pueden llegar a sus empleos, los estudiantes que pierden días de clase, los usuarios que quedan varados sin transporte. Todos ellos son rehenes de una estrategia que parece más orientada a la disputa política que a la defensa genuina de los derechos laborales.

¿Los sindicatos están realmente defendiendo a los trabajadores o están utilizando su poder para influir en el escenario electoral? ¿Por qué la indignación sindical emerge con tanta fuerza ahora y no antes? ¿Es esta una muestra de compromiso o de oportunismo?

Preguntas que merecen respuestas sinceras. Mientras tanto, los sanjuaninos siguen esperando que sus representantes, sindicales y políticos, prioricen el bienestar común por encima de las conveniencias partidarias.