La sesión especial que se celebró el 30 de diciembre del 2024 en la Cámara de Diputados dejó expuesto el armado legislativo de cara a lo que se vendrá este año en la provincia. Una pataleta de una porción del bloque Justicialista mostró más que los hilos de algunos legisladores y terminó en un papelón que se extendió hasta la primera sesión extraordinaria del 2025, en la que asumió el bloquista Federico Rizo.
El berrinche de los “paladar negro” del uñaquismo y giojismo dejó expuestos también a los intendentes de ese sector que le habían pedido al presidente del PJ que intercediera para que el gobernador les otorgara los Fondos de Emergencia. Pero también exhibió que, bajo la bandera del partido, hay quienes no responden a las órdenes de ninguno de los caciques. Tal es el caso de los diputados por Chimbas (Andrés Mallea), Calingasta (Jorge Castañeda) y Valle Fértil (Omar Ortiz).
Aunque el bloque Justicialista es el más numeroso en la Cámara de Diputados, por las internas que tienen no alcanzaron a cumplir el objetivo. Cabe recordar que, además, en esa oportunidad no estaba presente el presidente del Bloquismo y titular de la bancada del partido de la estrella Luis Rueda, porque estaba enfermo y todavía no asumía su par Rizo. Es decir que claramente la balanza está inclinada hacia el oficialismo.
Esto muestra cómo será el panorama de cara a un año legislativo que promete ser muy movido, ya que el orreguismo impulsa no sólo la eliminación del SIPAD (Sistema de Participación Democrática), que es una copia de la Ley de Lemas, así como también la reforma del Código Electoral que limita tan sólo a dos la reelección del gobernador.
Echar luz en este punto es fundamental, debido a que, para este último, hay tres proyectos: uno del oficialismo, otro del PJ y uno también del Bloquismo.
Está claro que la convulsión dentro del PJ no muestra un panorama alentador por delante. El desaire de la Defensora del Pueblo, Florencia Peñaloza, a asumir la banca del fallecido Horacio Quiroga los dejó con uno menos en el recinto. Y el jefe de la bancada justicialista, Juan Carlos Quiroga Moyano, no logra atraer a los tres díscolos Mallea, Ortiz y Castañeda.
Es evidente que el PJ es el que más necesidades en juego tiene, como así también el que más tiene para perder. Es indudable que alguien tiene que parar la pérdida por goteo que está sufriendo el partido con sede en la calle 25 de Mayo. Por ahora, todos los intentos han sido fallidos y lo único que logran es evidenciar que el presidente del partido no tiene autoridad. ¿Será la forma indicada tejer alianzas de cara a las Legislativas del 2025, cómo trascendió que está haciendo con Cristian Andino? ¿Será la manera seguir exponiendo las internas en los medios de comunicación apuntando contra Mauricio Ibarra por la negativa de Florencia Peñaloza? ¿La llave estará en hacer parte a Chimbas que parece haber levantado rancho aparte? ¿Habrá que alinear a los intendentes y que eso derrame hasta las bases? ¿O el secreto estará en que cada uno de los referentes deje de andar con una urna en la cabeza, como lo ha repetido durante 20 años José Luis Gioja?
Muchos interrogantes para un partido que es reflejo de lo que le está pasando a nivel nacional y que deja que hasta Nicolás Maduro se autoproclame peronista sin tener esencia ni vocación.