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Published on: Editoriales

¿Dónde vive el senador?

Hay senadores que legislan, y hay senadores que improvisan. Y después está Bruno Olivera, representante de San Juan por La Libertad Avanza, que presentó en el Senado de la Nación un proyecto de ley para incorporar formación minera en las escuelas secundarias de zonas con actividad extractiva.

La iniciativa —que suena razonable en la superficie— nace, según él mismo, del diálogo con proveedores mineros que se quejaron de la falta de personal capacitado. Y entonces, con ese diagnóstico informal como única brújula, el senador decidió que era hora de “empezar a trabajar” el tema. Lo que claramente no hizo fue empezar por consultar qué está haciendo su propia provincia.

Desde el 10 de diciembre de 2023, el Gobierno de San Juan, a través del Ministerio de Minería y en articulación con la Universidad Nacional de San Juan, viene invirtiendo recursos concretos en educación minera. No en PowerPoints ni en anuncios de redes sociales, sino en tecnicaturas universitarias reales, con cursado híbrido, en los departamentos donde efectivamente se desarrolla la actividad minera: Jáchal, Iglesia, Calingasta, Valle Fértil y Sarmiento.

En febrero de 2025 se lanzó la Tecnicatura en Procesamiento de Minerales y la Tecnicatura en Operaciones de Mina, con más de 50 estudiantes en los exámenes de ingreso. Pero no quedó ahí: en marzo se sumaron carreras como Administración de Empresas y Desarrollo de Software, también orientadas a mejorar la empleabilidad en zonas mineras. Todo esto, financiado con recursos del Fondo Especial para el Desarrollo Minero (Ley 970-M) y ejecutado en conjunto con el Ministerio de Educación.

Y por si al senador le quedan dudas, puede entrar a la página del Si San Juan o consultar los convenios firmados con proyectos como Los Azules, que en mayo de 2024 selló un acuerdo con la provincia para formar docentes, capacitar alumnos y generar prácticas profesionalizantes en todos los niveles educativos.

Pero no. Olivera prefiere escuchar a un par de proveedores despistados y presentar un proyecto nacional “porque falta capacitación”. ¿Dónde vive el senador? ¿En San Juan o en un set de TikTok donde la consigna es parecer que se hace algo?

La propuesta incluso plantea que técnicos y profesionales “designados por Nación” elaboren los contenidos. Mientras tanto, San Juan ya tiene a la UNSJ, al Ministerio de Educación y a instituciones locales trabajando sobre terreno. ¿De verdad hace falta una ley nacional para crear lo que ya existe? ¿O es solo otra manera de sacar la foto para el portfolio de campaña?

Más grave aún: al parecer, ni el senador ni sus asesores conocen lo que pasa en Los Berros, Rodeo, Huaco o Villa Iglesia, donde cientos de jóvenes ya están estudiando minería gracias a las aulas híbridas. Porque si lo supieran, sabrían que la formación técnica en minería ya no es un anuncio, es una política pública consolidada.

Y mientras tanto, los proveedores que “le comentaron la idea” podrían preguntarse si su problema no es la falta de capacitación, sino la falta de interés en participar de los canales institucionales que ya existen.

La próxima vez que un senador quiera presentar un proyecto, le sugerimos una idea revolucionaria: googlear. O, mejor, caminar su provincia.