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Published on: Editoriales

El PJ espera… ¿pero a quién espera?

A esta altura, ya no sorprende: el peronismo sanjuanino sigue sin rumbo, sin candidatos confirmados y, sobre todo, sin una conducción real. A días del cierre de listas, todavía está a la espera de lo que haga el oficialismo para definir sus propios pasos.

¿De verdad ese es el nuevo PJ? ¿Uno que mira de reojo a Orrego para ver si le deja algún espacio? El partido que gobernó San Juan durante dos décadas ahora no se anima ni a levantar la voz si antes no se asegura que no moleste a nadie.

Juan Carlos Quiroga Moyano, el actual presidente del PJ, dijo hace poco: “Tenemos que buscar los mejores hombres y mujeres”. La frase suena bien, pero ¿dónde están? ¿O lo que están buscando no son los mejores, sino los más obedientes? Porque todo indica que Cristian Andino será el candidato a diputado nacional, no por su liderazgo ni por representar a una mayoría, sino por ser asesor de Uñac. ¿Eso es “buscar lo mejor”?

El PJ dice que quiere unidad, pero sigue siendo una sumatoria de mezquindades personales. Gioja, Uñac, Andino, Gramajo… todos hablan de unión, pero ninguno da un paso atrás. Ninguno piensa en un proyecto colectivo. La unidad es una excusa para cerrar una lista, no para construir futuro.

Mientras tanto, la sociedad mira. Y se da cuenta. Se da cuenta de que el peronismo de hoy no entusiasma, no emociona, no propone. Solo espera. Espera a ver qué hace Orrego, espera a ver qué pasa en Buenos Aires, espera a que alguno le garantice un lugarcito en la lista.

Pero en política, el que espera, pierde. Y el PJ —tibio, callado, dividido— está cada vez más cerca de convertirse en un partido que solo mira el poder desde afuera.

Si quieren volver a ser opción, tienen que dejar de esperar. Y empezar a construir algo de verdad. Con ideas, con convicciones, con coraje. Porque hoy, lo único que construyen es incertidumbre. Y eso no se vota.