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Published on: Editoriales

El PJ se desmorona mientras crecen las ambiciones personales

El acto de apertura del periodo ordinario en Diputados que encabezó el gobernador Marcelo Orrego dejó algo más que los anuncios para este 2025 y un balance del primer año de gestión. Es que en las gradas de la Legislatura las postales mostraron la radiografía de la fractura del PJ y una semblanza de la nueva oposición. Luego del discurso inaugural de sesiones también hubo revelaciones. El presidente del PJ, el diputado Juan Carlos Quiroga Moyano quiere seguir siendo la voz de los intendentes. ¿Será la de todos los jefes comunales peronistas?

Daniela Rodríguez de Gramajo (Chimbas) y Carlos Munisaga (Rawson) estuvieron presentes el martes en la Legislatura. Ambos faltaron a las reuniones que el PJ convocó para proyectar una imagen de unidad. Clara señal de lo que hace rato sonó con un crack difícil de soldar. Munisaga viene mostrándose esquivo con el uñaquismo en consonancia con el líder de San Juan Te Quiero y socio político y afectivo de Daniela Rodríguez, Fabián Gramajo. Este tándem ya expresó y demostró que no comulga con la forma de ser oposición de quienes responden al senador Sergio Uñac. También, en reiteradas oportunidades, argumentaron la importancia y autonomía que deben tener los intendentes para que en estas elecciones de medio término el PJ no haga un papelón. Al parecer, como no los escucharon siguen tomando distancia ¿Es el peronómetro el que está expulsando a algunos intendentes? ¿Están pesando más los egoísmos que el caudal de votos que ambos referentes obtuvieron en los últimos comicios en dos de los departamentos más poblados de San Juan?

Por otro lado, y con el recuerdo fresco del fallido intento del presidente del PJ por dejar sin quórum la última sesión del 2024 en Diputados, para darle el gusto al exgobernador Uñac, y hacer naufragar el proyecto por el que se dotará de computadoras a estudiantes y docentes sanjuaninos, así como también para torcer el brazo del Ejecutivo provincial ante el reclamo de mayor cantidad de fondos para los departamentos con intendencias de PJ, Quiroga Moyano esgrimió una nueva crítica hacia Marcelo Orrego arrogándose la unanimidad de pensamiento. El veinticinqueño argumentó que no hubo grandes anuncios para los departamentos y que «si yo fuera intendente no apoyaría a un gobernador que no gestiona o no ayuda a gestionar mi departamento». ¿Fue una arenga para los jefes comunales o una bajada de línea para que se replieguen aquellos que desde la oposición están abiertos al diálogo? ¿Se terminó la ideología y solamente pesan en la balanza las «lealtades» para imponer un nombre en lista de candidatos a diputados nacionales? Quizá el autoritarismo se hizo carne después de tantos años de gobernar con el látigo. Tal vez aún no es fácil decodificar las razones del resultado adverso en las últimas elecciones. Mientras tanto el tiempo corre.