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Published on: Editoriales

El Túnel de Agua Negra vuelve a ilusionar a Chile y a San Juan

El flamante gobernador de Coquimbo se refirió al modo en el que están trabajando en la pavimentación del lado chileno para seguir engrosando el récord de turistas argentinos que llegó este año a disfrutar de las playas de La Serena. El gusto de los sanjuaninos por ese destino no es nuevo, como tampoco lo es el histórico deseo de contar con el Túnel de Agua Negra. 

Sin embargo, la inversión que requiere esta obra es lo que la ha convertido hasta ahora en un sueño, que en la actualidad parece estar más complicado que nunca por la crisis económica del país y la negación del gobierno nacional a continuar con la obra pública.

No obstante, la asunción de Cristóbal Juliá a inicios de enero provocó que esa obra tomara fuerza de ambos lados. Es que Juliá aseguró que existe un gran interés por reimpulsar el corredor bioceánico, asegurando que será fundamental para la integración y el desarrollo de ambos países. El primer mandatario de la IV Región chilena aseguró que están dispuestos a darle el impulso que se merece esta conexión que no sólo fortalecerá el turismo, sino también la actividad comercial. Pero algo en las palabras de Juliá fue lo que más llamó la atención, y es éste advirtió que “hay que retomar” el compromiso asumido para llevar adelante esta obra.

Claro está que desde hace más de 20 años se vienen realizando negociaciones entre ambos países para concretar esta obra. Fue San Juan el que más avanzó con el préstamo del BID para poder concretarla, pero del lado chileno también hubo voluntad para desarrollarla.

Juliá ya anticipó que cursaron una invitación formal para que el gobernador Marcelo Orrego los visite y será esa la oportunidad propicia para volver a ponerse a trabajar en el Túnel. Se sabe que las condiciones son adversas, pero hay voluntad. Esto, teniendo en cuenta que, en la gestión anterior, durante los dos mandatos de Sergio Uñac, no se avanzó mucho de ninguno de los lados. Es más, en el último año del gobierno del pocitano, la administración sanjuanina no mostró reacciones visibles sobre lo que significaba la caída del proyecto del Túnel de Agua Negra. Hay quienes aseguran, además, que no hubo ni siquiera conexiones diplomáticas para tratar de acercar las partes. Está claro que el proyecto tenía nombre y apellido, no sólo en San Juan, sino en el país trasandino y en Argentina; y era el de José Luis Gioja.

¿Cuánto peso habrá tenido que el promotor del Túnel fuera una figura que Uñac parecía querer borrar? ¿No hubo manera de convencer al expresidente Sebastián Piñera de avanzar en el proyecto o se abandonó la idea tras la negativa chilena? Hubo acusaciones por la actitud de la administración del vecino país ante la falta de visión para asumir la realización de un proyecto que trascendería gobiernos, y en San Juan, ¿no pasó lo mismo? Se pueden seguir acumulando preguntas hasta alcanzar la altura del Paso, pero la conclusión es una: no hay peor gestión que la que no se hace.