La Corte Suprema decidió no habilitar la licencia sin goce de sueldo del juez Ariel Lijo para que complete el máximo tribunal -donde fue designado por decreto- y esto impactó de lleno en el ámbito legislativo. Ahora el bloque de Unión por la Patria busca juntar los votos en el Senado para sesionar la semana próxima y rechazar su pliego y el de Manuel García-Mansilla, quien sí pudo jurar. Pero en el poroteo se juegan más que los números, y empiezan a aflorar las lealtades.
Es que, como no hay consenso en la bancada de Unión por la Patria, será necesario el aporte de otro sector de la oposición para garantizar el rechazo a los dos pliegos. Por ello están en la mira algunos integrantes de la UCR y del PRO, que podrían ser quienes citen a la sesión.
Uno de los peronistas que se mostró afín a que el juez Ariel Lijo llegue a la Corte fue el senador sanjuanino Sergio Uñac, que fue uno de los nueve legisladores que firmaron el dictamen para que la Cámara alta lo tratara, antes de que el presidente Javier Milei lo nombrara por decreto.
La situación no sorprendió ni a propios ni a ajenos, ya que Uñac ha tenido por costumbre ubicar a gusto y piacere a quienes hoy integran la Corte de Justicia, los miembros del Tribunal de Cuentas, la Defensoría del Pueblo y hasta los juzgados. Por esto, todo hace suponer que, en esta oportunidad, de lograr la sesión para la semana próxima, el pocitano se mostrará tan camaleónico como lo viene haciendo hasta el momento, y logrará desencorsetarse de “su ideología” para avanzar en pos de su conveniencia.
Así como lo hizo con Ficha Limpia, con la suspensión de las PASO, con su arrepentimiento sobre la enmienda de la Constitución Provincial para la re reelección de José Luis Gioja y con el cambio de parecer sobre el apoyo que le brindó a Ricardo Quintela para encabezar la lista del PJ a nivel nacional y finalmente terminó apoyando a Cristina Fernández; esta vez también podría apelar a la sorpresa. Todo esto, pese a quedar al descubierto, y tal como lo dijo su ex alfil -hoy parado en la vereda de la oposición-, Emilio Baistrocchi, seguir dejando la imagen de “un tipo que está completamente quebrado con un círculo y que es pernicioso”.