Mientras el resto de los departamentos de San Juan anuncian sus fiestas departamentales o tradicionales, Calingasta suspendió todo por “falta de fondos y de presupuesto”. Por primera vez, fueron los propios vecinos los que organizaron, con algunos concejales para “salvar el carnaval”.
A inicios del 2025, el intendente Sebastián Carbajal lanzó un comunicado en el que responsabilizó a los ediles de “las dificultades en lo programado para el calendario de fiestas y acciones que debe encarar la gestión”. Por su parte, los ediles le contestaron que el presupuesto no se aprobó, porque fue el Ejecutivo el que no cumplió con el envío del proyecto en tiempo y forma.
El jefe comunal, al inicio de esta semana, decidió echar al jefe de Prensa y Protocolo. Este se suma al alejamiento del secretario de Obras, Servicios Públicos y Ambiente, el secretario de Administración y Hacienda, el coordinador de Cultura, Agricultura, Minería, Delegaciones Municipales y la titular de la Tesorería.
Carbajal llegó a la intendencia de la mano de Sergio Uñac con la modalidad impuesta por el (SIPAD) como un sublema. Inmediatamente asumió se empezaron a notar las asperezas con las denuncias al intendente anterior (Jorge Castañeda) y fue inminente que el senador Uñac le soltó la mano. Tal es así que, desde el PJ, lo acusaron en reiteradas oportunidades de sacar los pies del plato y tener intenciones de saltar al oficialismo. Si bien esto no ocurrió, nadie del Justicialismo atiende el teléfono del jefe comunal que quedó “libre” y sin Norte.
La situación muestra a las claras las fallas del Sistema de Participación Democrática, promovido por la administración uñaquista, un sistema de doble voto simultáneo y acumulativo, a través del cual cada partido político constituyó un Lema y todas las fracciones internas de ese partido se pudieron presentar a elecciones con candidatos propios, los cuales venían a constituir los denominados Sublemas. Tal es así que el intendente de Calingasta fue un pegote para lograr que el PJ se quedará con una intendencia más, pero Carbajal nunca fue del riñón del uñaquismo. El antecedente inmediato, fue en el 2019, cuando Carbajal jugó por el partido Nueva Dirigencia, una especie de colectora del entonces oficialismo, mientras que en 2023 hizo campaña con la fuerza Producción y Trabajo, y “se dio vuelta” a último momento, siendo electo por el PJ.
Está claro que Carbajal ocupó su cargo con un gobierno municipal que armó con integrantes de las familias más reconocidas en el departamento y a un año de haber asumido no le encuentra la vuelta al municipio. Es por esto que, basa su política en el denuncialismo y en el uso de la guillotina cuando le parece, sin tener en claro cómo desarrollar la conducción.
Estos son los ejemplos que muestran en espejo las razones por las que el Justicialismo atraviesa un momento de convulsión permanente en el que no queda claro quiénes son los propios y quiénes los ajenos.