Mientras a nivel nacional los gremios docentes presionan al gobierno para que llame a paritarias, a nivel local ya se realizaron varias ofertas de mejora salarial. En el país los gremios docentes advirtieron que si el gobierno de Javier Milei no convoca a paritaria nacional podrían lanzarse una serie de medidas que pondrán en riesgo el normal comienzo del ciclo lectivo. Tal es el nivel de tensión que, el próximo 20 de febrero CTERA convocó a un Plenario de Secretarios y Secretarias Generales de todos los sindicatos que integran la confederación a fin de analizar y resolver acciones gremiales ante esta grave situación.
La situación es crítica, ya que el salario mínimo de los docentes nacionales con jornada simple es de 420 mil pesos. A esto se le suma que el monto al que se hace referencia fue acordado en agosto de 2024 y no fue actualizado desde entonces, bajo ningún criterio y se cerró de manera unilateral por parte del Gobierno Nacional.
Las paritarias a nivel nacional no tienen ni señales de apertura. La misma situación se repite en Jujuy, Catamarca, Chaco, Tucumán, Misiones, Corrientes, Santa Fe, La Pampa y Chubut.
Mientras tanto, en San Juan las paritarias se iniciaron la segunda semana de febrero, luego de haberse dado de manera mensual durante el 2024, y en el segundo encuentro del año, el Gobierno ofreció un incremento en los sueldos del mes de febrero según el índice de precio del consumidor (IPC) del mes de enero, acumulativo al valor de enero. Para el mes de marzo un incremento en los sueldos de acuerdo al IPC del mes anterior y acumulativo también al mes de febrero. A esto se le suma un incremento en el ítem docente denominado E60, pasando de 37 puntos a 39 puntos, un aumento del 20% en el ítem de Conectividad, incremento de las asignaciones por salario familiar, en un 7,69% y un pago anual en el mes de febrero correspondiente al Equipamiento Docente.
No obstante, la propuesta de la Provincia fue rechazada por los tres gremios, UDAP, UDA y AMET, argumentando que no contempla la deuda del 25,5% de diciembre de 2023, el ajuste por inflación ni el aumento en zonas alejadas. Además de ello, UDAP llamó a un paro docente para el miércoles 5 de marzo.
El comportamiento de los gremios, con la amenaza inmediata del paro es inentendible. Más aún si se tiene en cuenta el comportamiento que ha venido teniendo la Provincia con el sector. Es que, mientras, a nivel nacional, desde Ctera, reclaman la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), en San Juan se siguió pagando de manera ininterrumpida, pese a la negativa de la administración de Javier Milei. Desde la propia Confederación reconocieron que son muy pocas las provincias que lo siguieron pagando con fondos propios, ya que “la mayoría de ellas no lo pudo asumir”.
Pese a las marcadas diferencias, los gremios docentes locales rechazaron por segunda vez en el año la propuesta de la Provincia. Las autoridades locales señalaron, en reiteradas oportunidades, que se estaba haciendo el máximo esfuerzo para que este arreglo salarial no comprometiera la economía de San Juan, teniendo en cuenta el contexto nacional. Nadie puede negar el retraso de los salarios docentes, pero hay que destacar que en la provincia nunca se cerraron las negociaciones y se mantuvo abierto el diálogo a los fines de no desatender las necesidades del sector. Sin embargo, eso parece no importar mucho y la respuesta de la docencia siempre termina siendo la convocatoria al paro, una medida que impacta directamente en los estudiantes, que nada tienen que ver en la negociación.
Es poco entendible la actitud de los gremios que amenazan con una medida de fuerza antes de terminar de negociar. La actitud de encontrar apertura al diálogo les es desconocida, porque en la gestión anterior, durante el gobierno de Sergio Uñac, la oferta se señalaba como la última y los días de paro se descontaban. ¿Será por eso que apelan a viejas prácticas, desconociendo la realidad del país y el contexto en el que se encuentran?