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Published on: Editoriales

Pese a los intentos de lavadas de cara, el PJ no se puede sacar el olor a vetusto

El gatopardismo parece haberse apropiado del peronismo, tanto a nivel nacional como local. La guerra intestina, la ley del hielo, la indiferencia y el “no sé de qué se trata, pero me opongo” son moneda corriente dentro de este partido que, aparentemente está dejándose llevar por la corriente. Que internas abiertas sí, que internas abiertas no, la pérdida del poder de la lapicera y la desintegración del látigo les causó una herida que sigue siendo letal.

El cambiar todo para que nada cambie, jugada típica del Justicialismo y que los llevó a la situación crítica en la que se encuentran, no les pasa de moda. Ahora, para que quede más en evidencia la fractura insoldable entre los caudillos José Luis Gioja y Sergio Uñac, el giojismo enviaron un proyecto de reforma del Código Electoral para formar parte de la discusión. La iniciativa carece de las firmas de los legisladores uñaquistas. Una muestra más de que el clima en la casona de la calle 25 de Mayo se corta con cuchillo.

Según se conoció, en la iniciativa presentada por la diputada provincial y vicepresidenta del PJ, Graciela Seva y el legislador Mario Herrero, se pretende reinstalar el sistema de elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para la definición de los candidatos de los partidos y frentes electorales, pero de una manera diferente a la que se venía haciendo. Es decir, con la participación sólo de las agrupaciones políticas -de manera obligatoria- y de las personas en general, si así lo desean. Asimismo, el proyecto de renovación del Código Electoral giojista, incluye la continuidad de la llamada lista sábana, la boleta dividida en secciones que contiene cada una de las categorías que elegirán los sanjuaninos. También a contramano de la boleta única, para evitar así el efecto arrastre que ocasiona lo que busca mantener el giojismo. Otra vez, una forma de cambiar, para que nada cambie, con este proyecto que se suma al del oficialismo y al del Bloquismo.

Puede parecer que ha pasado mucho, pero hasta hace muy poco los líderes del PJ aglutinaban y alineaban la tropa. Ahora, en jaque en el tablero político improvisan estrategias a las que, a través de una lavada de cara, las quieren hacer parecer nuevas. El antecedente más fresco en la memoria de los sanjuaninos es el SIPAD (Sistema de Participación Democrática), una copia fiel de la vieja Ley de Lemas, a la que el exgobernador Uñac le cambió el nombre, pero que en la realidad funcionaba igual, y que ahora se exhiben los resultados con peleas internas en los departamentos en los que gobierna el PJ.

Desde la caída en las elecciones del 2023 hay peronistas que vienen advirtiendo que es necesario cambiar porque es lo que la sociedad les mostró en las urnas. Aseguran que hay que instalar caras nuevas y hacer una purga en el partido. Evidentemente esas voces no son escuchadas por quienes toman las decisiones. ¿Los resultados que muestren las elecciones de medio término serán una nueva oportunidad para que esos referentes sean escuchados? O ¿tendrán que escucharlos antes de que tanta fractura los lleve a otra caída?

Mientras tanto, en dos departamentos, ya están listos para hacerse escuchar, gracias al poder del caudal de votos que ostentan, Rawson y Chimbas -con Carlos Munisaga y el matrimonio Fabián Gramajo y Daniela Rodríguez de Gramajo-, habrá que ver si a esas figuras los dejan ir más allá de una lavada de cara y si ambos están dispuestos a dar esa pelea.