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Published on: Editoriales

Treinta años de mandato, cero diálogo: el reinado de Abarca

Lejos del concepto de Aristóteles sobre la política y el arte de lo posible, en el país y en el mundo ha colapsado ese concepto y quienes ejercen la política lo hacen desde la prepotencia y las ideologías absolutistas. Para muestra basta un botón y podemos ver los titulares de los diarios repletos de las frases que Javier Milei o de Donald Trump usan para referirse a sus opositores. La cultura del odio, se la denomina en la actualidad.


San Juan no es una isla en este tema y en el inicio de semana fue noticia el intendente de Albardón, Juan Carlos Abarca por una actitud violenta y machista en contra de la titular de Defensa del Consumidor, Fabiana Carrizo, una funcionaria del orreguismo. El motivo de la enfrentamiento fue básicamente la intolerancia. Abarca, el Gildo Insfran del departamento del Norte, está acostumbrado a mandar. Su perpetuidad en el poder ha calado tan hondo en él que ya no ejerce como político, no negocia, ni dialoga. Exige. Así quedó demostrado en el hecho que terminó tomando la agenda pública debido a la gravedad del hecho.¿Es imposible pensar en un gobierno municipal en Albardón que no tenga el sello de Abarca? Casi treinta años en el poder evidentemente no son buenos. Son visibles los resultados.


Hace unos meses el PJ busca candidatos para integrar la lista de cara a las Legislativas de octubre en la que la sociedad deberá elegir diputados nacionales. Los caudillos peronistas coincidieron en un solo punto: los elegidos deben demostrar su oposición a la forma de hacer política del presidente Javier Milei. ¿Habrá quién pueda ponerse ese traje y demostrar que es oposición?


No es fácil imaginarlo. Es que luego de que el uñaquismo, con la resurrección de la Ley de Lemas, instalara a un PJ enrarecido en algunos departamentos, la violencia y la intolerancia han sido moneda corriente. Los ejemplos sobran con los escándalos en Jáchal, Calingasta y hasta 9 de Julio.
La política, convertida en el pragmatismo de la acumulación de votos y en la instalación de un candidato es lo actual. No hay proyectos ni ideologías válidas que derroten a la búsqueda de ese objetivo. ¿Será hora de cambiar? ¿La violencia en la política es un reflejo de la sociedad o es al revés?


Fabiana Carrizo, la funcionaria agredida, aclaró que es una mujer fuerte, y que lloró por el hecho de no poder atender a la gente que lo necesitaba. Como siempre, el que protagonizó el hecho de violencia no dió explicaciones. El cambio de reglas. Ahora la víctima es la que tiene que aclarar la situación. El PJ no es distinto, es lo mismo.