El anuncio de la ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes, sobre el inicio del ciclo lectivo el 24 de febrero ha desatado un intenso debate con los gremios docentes, que plantean cuestionamientos relacionados con las condiciones climáticas, la infraestructura escolar y la efectividad de la medida.
Mientras que a nivel nacional se discute la posibilidad de retrasar el comienzo de las clases hasta después del feriado de Carnaval, la ministra Fuentes ratificó que en San Juan las actividades escolares comenzarán según lo previsto. “La fecha fue fijada para cumplir con los 190 días de clases estipulados y terminar el ciclo entre el 12 y el 15 de diciembre, sin afectar las vacaciones de invierno”, explicó la funcionaria.
Desde los gremios, las principales críticas se centran en las altas temperaturas que aún se registran en febrero y en el estado de algunos establecimientos educativos. Patricia Quiroga, titular de UDAP, manifestó que “el calor extremo hace que sea más razonable iniciar el 5 de marzo. Además, en San Juan históricamente las clases empiezan el 1 de marzo”.
“El calor extremo hace que sea más razonable iniciar el 5 de marzo. Además, en San Juan históricamente las clases empiezan el 1 de marzo. Agregar días en febrero no garantiza una mejora en la calidad educativa”
Por su parte, Karina Navarro, secretaria general de UDA, opinó que “agregar días en febrero no garantiza una mejora en la calidad educativa”. También denunció que muchas aulas carecen de ventilación adecuada o incluso de agua, lo que complica las condiciones para docentes y alumnos. Navarro enfatizó que un retraso permitiría resolver estos problemas antes de iniciar el ciclo lectivo.
En contraste, Daniel Quiroga, representante de AMET, consideró que la decisión es adecuada y que “no debe ser motivo de un debate mayor”. Sin embargo, instó a focalizar esfuerzos en la mejora del nomenclador docente, señalando que “es una cuestión prioritaria para garantizar condiciones laborales dignas”.
El pedido de retrasar el inicio de clases también fue impulsado por el ministro de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, quien argumentó que la medida contribuiría al movimiento turístico durante el feriado de Carnaval. Sin embargo, esta propuesta contrasta con las resoluciones del Consejo Federal de Educación, que exige a todas las provincias garantizar el cumplimiento de los 190 días de clases.