El estado de la Ruta Nacional 40 en el tramo que conecta San Juan con el departamento de Jáchal es alarmante. La falta de mantenimiento y la ausencia de intervención del Gobierno Nacional han encendido las alertas en la provincia, que ahora explora posibles fuentes de financiamiento para encarar una reparación urgente.
La situación es crítica: se trata de una vía estratégica para la economía regional y la conexión con el norte sanjuanino. Frente a la inacción de Nación, tanto el gobierno de Marcelo Orrego como el municipio jachallero, liderado por Matías Espejo, han comenzado a mirar hacia el sector minero como posible aliado para costear las obras.
Desde Casa de Gobierno no descartan adelantar fondos provinciales para dar inicio a los trabajos más urgentes, mientras se gestionan aportes del sector privado, especialmente de empresas mineras que operan en la zona. Así lo indicó días atrás el ministro de Infraestructura, Fernando Perea, quien reconoció que el costo de las obras es elevado, pero remarcó que el gobernador está decidido a encontrar una salida.
Por su parte, el intendente de Jáchal propuso directamente que se utilicen recursos del Fondo Minero Provincial, creado para promover el desarrollo en comunidades con actividad extractiva. Según detallaron desde la municipalidad, Espejo envió una carta al gobernador solicitando que se destine parte de ese fondo a la reparación de la Ruta 40, argumentando que el mal estado de la vía afecta la seguridad vial, encarece el transporte y perjudica la calidad de vida en el norte de la provincia.
“El arreglo de esta ruta representa una inversión en infraestructura fundamental que beneficia tanto a las comunidades locales como al sector minero en su conjunto”, sostuvo Espejo en la misiva enviada a Orrego.
Mientras tanto, los reclamos ante Vialidad Nacional siguen sin respuesta, y el deterioro de la ruta continúa empeorando, generando incertidumbre y preocupación entre los habitantes y actores económicos del norte sanjuanino.