Tras el fin de semana largo, el senador Sergio Uñac volvió a escena con un video en redes sociales en el que anunció la presentación de un pedido formal para convocar a internas dentro del Partido Justicialista. La iniciativa fue elevada a la conducción nacional del espacio, encabezada por Cristina Kirchner, y reactivó el debate interno en el peronismo.
El planteo del exgobernador de San Juan propone adelantar la discusión política del partido con vistas a las elecciones de 2027, en un contexto de reconfiguración opositora frente al gobierno de Javier Milei. Sin embargo, el movimiento también fue interpretado como un intento de posicionamiento personal en la carrera nacional.
En su presentación, Uñac argumentó la necesidad de “ordenar” al peronismo y anticiparse a un escenario electoral complejo, marcado por posibles cambios en las reglas de juego. Entre ellos, mencionó la eventual eliminación de las PASO y modificaciones en el calendario electoral.
El eje de su propuesta es la convocatoria a internas abiertas antes de fines de 2026 para definir la candidatura presidencial del PJ. Según sostuvo, el esquema actual no alcanza para construir una alternativa competitiva. No obstante, dentro del propio espacio surgen cuestionamientos sobre los tiempos y las prioridades del planteo.
Algunos sectores interpretan que la iniciativa llega en un momento en que el peronismo aún no logra resolver tensiones internas ni definir una conducción clara tras la última derrota electoral. En ese marco, la propuesta de Uñac aparece más vinculada a instalar su figura en la discusión nacional que a resolver los problemas estructurales del partido.
El propio senador ya había dejado entrever su intención de proyectarse más allá de San Juan en intervenciones públicas anteriores, donde habló de renovación dirigencial y necesidad de nuevos liderazgos. Sin embargo, esas definiciones contrastan con su propio recorrido político y generan dudas sobre el alcance real de su planteo.
Además, la convocatoria a internas anticipadas abre interrogantes sobre su viabilidad en un escenario todavía incierto, donde ni siquiera están claras las reglas electorales que regirán en 2027.
Mientras tanto, el peronismo atraviesa una etapa de reacomodamiento tras la pérdida del poder a nivel nacional, con múltiples sectores disputando liderazgo y estrategia. En ese contexto, la propuesta de Uñac suma un nuevo capítulo a una interna que, lejos de ordenarse, parece profundizar sus tensiones.
