En el marco de las discusiones internas por un nuevo Código Electoral, dentro del oficialismo sanjuanino comenzó a tomar fuerza el análisis de un sistema que nunca se aplicó en la provincia, pero que sí tuvo antecedentes a nivel nacional: el esquema de listas colectoras.
La herramienta permitiría que candidatos a intendente de distintos partidos o frentes adhieran a un mismo postulante a la Gobernación, sumando votos “hacia arriba”. De esta manera, el principal beneficiado sería quien compita por el máximo cargo provincial, mientras que en los departamentos podría generarse una mayor fragmentación entre quienes disputan las intendencias.
El debate se activa en un año clave. Con las elecciones provinciales de 2027 en el horizonte, el oficialismo necesita definir con anticipación las reglas de juego. A esto se suma la postura del gobernador Marcelo Orrego, quien ya había planteado la eliminación del Sistema de Participación Abierta y Democrática (SIPAD), un mecanismo idéntico a la Ley de Lemas, impulsado durante la gestión anterior. El proyecto oficial para reformar el Código Electoral perdió estado parlamentario, pero el tema sigue abierto en la agenda política.
En paralelo, el presidente del Partido Bloquista, Luis Rueda, propuso públicamente “mejorar” el SIPAD para garantizar la participación de los socios del frente gobernante. La iniciativa generó rechazos inmediatos en sectores como Actuar y la UCR, y también dentro del propio oficialismo, debido a las críticas históricas al sistema de tributación de votos, que puede derivar en que no gane el candidato más votado de manera individual.
En ese contexto aparece la alternativa de las colectoras, una idea que, según fuentes políticas, se analiza en los niveles más altos del oficialismo. El antecedente más cercano se remonta a las elecciones presidenciales de 2015, cuando distintos espacios provinciales pudieron adherir a más de una fórmula nacional, sumando votos a candidatos a presidente sin unificar listas locales.
El sistema de colectoras fue habilitado originalmente por un decreto reglamentario durante las PASO de 2011, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, y luego prohibido en 2019 mediante un decreto del entonces presidente Mauricio Macri.
La eventual aplicación en San Juan estaría pensada exclusivamente para la categoría de gobernador. A diferencia del SIPAD, los votos de los candidatos a intendente no se sumarían entre sí, sino únicamente al postulante provincial al que adhieran.
Uno de los principales obstáculos técnicos es la implementación de la Boleta Única de Papel, impulsada por el orreguismo. Este sistema exige limitar la cantidad de candidatos, ya que un número excesivo podría volver impracticable la boleta por su tamaño y complejidad.
Por ahora, la discusión está en una etapa preliminar. Las dudas giran en torno a si el frente oficialista permitiría colectoras solo entre sus socios o si habilitaría adhesiones de otros partidos, como ocurrió a nivel nacional. También se debate si este mecanismo fortalece al candidato a gobernador o si, por el contrario, fragmenta la competencia local y favorece a rivales más consolidados.
