Tras un breve receso, los voluntarios de Fundame retomaron su labor diaria de acompañamiento, contención y recreación para niños y niñas con cáncer o hemofilia que se atienden en el Hospital Rawson. Para sostener esta tarea, la fundación volvió a convocar a la solidaridad de la comunidad sanjuanina.
Así lo explicó Nicolás Lupari, integrante del área de Comunicación de la organización, quien indicó que las donaciones se reciben de lunes a viernes, de 8 a 11.30, en la casita de Fundame ubicada dentro del predio del hospital.
Desde la fundación solicitaron principalmente alimentos y artículos de uso diario: chupetines, alfajores, caramelos, tutucas, turrones, galletas, agua envasada en botellas de medio litro, servilletas y papel higiénico. También son bienvenidos juguetes, juegos de mesa y libros de cuentos, que se utilizan para acompañar a los chicos durante las internaciones y las esperas médicas.
Fundame desarrolla esta tarea desde hace más de 20 años, acompañando no solo a los pacientes oncológicos y hemofílicos, sino también a sus familias, durante todo el proceso de tratamiento. La organización cuenta con dos espacios dentro del Hospital Rawson: una sala de espera en el primer piso, equipada con juegos y actividades lúdicas, y una casita prefabricada en el patio interno, donde cada mañana reciben a los pacientes y familiares con el desayuno y un espacio de escucha.
Desde allí se organiza el trabajo del cuerpo de voluntarios, que diariamente sube al área de internación para brindar acompañamiento con juegos, golosinas y elementos de primera necesidad, además de mantener un contacto cercano con las familias para detectar necesidades vinculadas a medicamentos, trámites o ropa.
