Tras el receso invernal, estudiantes de toda la provincia volverán a participar en una propuesta que apunta a acompañar su desarrollo emocional desde un enfoque preventivo. Se trata de un proyecto que llevan adelante los Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios del Ministerio de Educación y que involucra a más de 6.000 chicos y chicas de todos los niveles: desde jardín hasta adultos y Educación Especial.
A diferencia del trabajo tradicional, enfocado en casos puntuales, este programa apunta a anticiparse a las problemáticas y acompañar de manera transversal a la comunidad educativa. Luis Lucero, director de Gabinetes, explicó que el cambio de enfoque permite no solo actuar frente a situaciones graves, sino también promover herramientas desde edades tempranas para fortalecer la autoestima, la convivencia y los vínculos familiares.
Este nuevo abordaje es posible gracias a la incorporación de 36 profesionales al equipo, que ya suma 280 integrantes entre psicólogos, psicopedagogos, trabajadores sociales, fonoaudiólogos y terapistas ocupacionales. Según detalló la ministra de Educación, Silvia Fuentes, la expansión de estos equipos fue una de las prioridades desde el inicio de su gestión.
“Lo importante es que no se trata de una charla aislada, sino de un proceso planificado, con continuidad y seguimiento”
Durante el primer semestre del año, los alumnos trabajaron dos de los cuatro ejes que propone el programa: el autoconocimiento, bajo el concepto de “Descubrimiento de fortalezas”, y la “Tolerancia a la frustración”, especialmente importante entre adolescentes. A partir de julio comenzarán a trabajar el tercer eje, que busca fortalecer los vínculos familiares con actividades que integran a madres, padres y cuidadores. El último eje, previsto para el cierre del ciclo lectivo, abordará la construcción del “proyecto de vida” y la toma de decisiones.
El programa se adapta a cada etapa educativa. Por ejemplo, en el Nivel Inicial se utilizan juegos y dinámicas lúdicas para estimular la autoestima. “Lo importante es que no se trata de una charla aislada, sino de un proceso planificado, con continuidad y seguimiento”, aclaró Lucero.
Además del trabajo en el aula, los gabinetes llevan adelante acciones de contención y articulación con otros organismos cuando detectan casos complejos como violencia, abuso, intentos de suicidio o abandono escolar. En estos casos, activan protocolos que incluyen la intervención de Salud Pública, la Dirección de Niñez y el Ministerio Público Fiscal.