En el marco del avance de nuevos proyectos mineros en San Juan, un conjunto de proveedores iglesianos decidió manifestarse frente a las oficinas del proyecto Vicuña. El objetivo es visibilizar su reclamo por ser incluidos en la cadena de trabajo local.
El movimiento, integrado por empresarios y comerciantes de la zona, conformó el Movimiento Legítimo Territorial de Proveedores Iglesianos y llevó adelante un acampe como medida de presión.
Ítalo Navarro, de Lavandería Iglesia – IWS Mining, explicó que la principal preocupación es que los contratos se concentren en empresas foráneas. “Pedimos un contrato directo o al menos una parte que nos permita trabajar con seguridad, sin depender de grandes compañías de afuera”, señaló.
Según Navarro, llevan más de cinco años pidiendo una oportunidad. “Este es un reclamo pacífico y con el apoyo de la comunidad iglesiana. No estamos en contra de la competencia, pero creemos que debe haber más respeto hacia los proveedores locales”, agregó.
Los manifestantes advirtieron que, por las condiciones actuales, muchos emprendimientos quedan marginados y sin posibilidad de invertir o crecer. “Si no nos tienen en cuenta, se pone en riesgo el circuito económico de Iglesia y de toda la provincia”, expresó Navarro.
Hasta el momento, no hubo acercamiento de la empresa minera ni de autoridades municipales o provinciales.