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Published on: Provinciales

Se profundiza la interna del PJ: Munisaga tomó distancia de Ferreyra y cuestionó la postura opositora del uñaquismo

El intendente de Rawson reconoció públicamente sus diferencias con la diputada departamental Sonia Ferreyra, quien votó en contra del acuerdo con Vicuña. Defendió una posición de gobernabilidad y volvió a diferenciarse del sector que responde a Sergio Uñac.

La interna del peronismo sanjuanino sumó un nuevo capítulo y volvió a dejar en evidencia las diferencias que atraviesan al principal espacio opositor de la provincia de cara a 2027.

Esta vez fue el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, quien decidió hacer pública la distancia que mantiene con la diputada departamental Sonia Ferreyra, integrante del bloque Justicialista y dirigente identificada políticamente con el sector del exgobernador Sergio Uñac.

Las diferencias quedaron expuestas luego del tratamiento legislativo del acuerdo entre el Gobierno de Marcelo Orrego y Vicuña, mediante el cual la compañía comprometió un aporte extraordinario de USD 250 millones para financiar obras de infraestructura en San Juan.

Ferreyra votó en contra del convenio. Munisaga, por el contrario, había expresado públicamente su respaldo al acuerdo al considerar que representa una oportunidad para generar recursos y obras que también beneficiarán a los municipios.

«No estamos coincidiendo. En toda esta gestión que nos ha tocado, no coincidimos en la misma postura», reconoció el intendente durante una entrevista en el programa La Picada.

Munisaga marcó diferencias con la oposición

Más allá de la discusión puntual por Vicuña, las declaraciones del jefe comunal expusieron dos formas diferentes de posicionarse frente al Gobierno provincial dentro del propio justicialismo.

Munisaga sostuvo que su responsabilidad como intendente lo obliga a mantener una mirada vinculada a la gestión y la gobernabilidad, incluso cuando eso implique acompañar decisiones impulsadas por un gobierno de otro signo político.

«Yo tengo una postura de gobierno, de gobernabilidad, de condición de salir a hacer y no de salir a oponerme o a criticar», sostuvo.

El jefe comunal contrastó esa posición con la que mantiene Ferreyra y una parte importante del PJ sanjuanino, a la que ubicó en un rol opositor más rígido.

La definición no resulta menor. Desde hace meses, Munisaga viene mostrando una posición más dialoguista frente a determinadas iniciativas impulsadas por la administración de Orrego y cuestionando la estrategia de rechazo adoptada por sectores del peronismo.

Una relación cada vez más distante

Las diferencias entre Munisaga y Ferreyra no comenzaron con la votación del acuerdo con Vicuña.

Dentro del PJ rawsino, la distancia política entre ambos dirigentes viene creciendo desde hace tiempo. Según fuentes partidarias citadas por Tiempo de San Juan, Ferreyra dejó de responder políticamente al intendente y tampoco participa habitualmente de las actividades organizadas por la Junta Departamental que conduce Munisaga.

El origen de esa particular convivencia se remonta a las elecciones de 2023 y al sistema electoral vigente en aquel momento.

Munisaga terminó siendo electo intendente de Rawson, mientras Ferreyra llegó a la Cámara de Diputados como representante departamental dentro de una construcción electoral que tenía a Sergio Uñac como candidato a gobernador.

Desde entonces, los caminos políticos comenzaron a separarse.

Mientras Ferreyra mantuvo su pertenencia al bloque Justicialista y su cercanía con el sector uñaquista, Munisaga fue tomando progresivamente distancia del exgobernador.

El quiebre con el uñaquismo

El intendente de Rawson ya había dado señales claras de ese alejamiento.

Munisaga dejó de participar de algunas reuniones convocadas por Uñac y posteriormente hizo públicas sus diferencias con la conducción del sector.

Uno de los episodios más fuertes ocurrió durante el debate de la Ley de Financiamiento impulsada por el Gobierno provincial, que habilitó a San Juan a gestionar hasta USD 600 millones para infraestructura.

Cuando legisladores peronistas decidieron acompañar aquella iniciativa y comenzaron a recibir cuestionamientos internos, Munisaga salió a respaldarlos y habló de una «cacería de brujas» dentro del PJ.

Para el intendente, quienes tienen responsabilidades ejecutivas deben evaluar las medidas desde una perspectiva diferente a la de quienes ejercen exclusivamente un rol opositor.

Ahora volvió a insistir con esa idea.

«Cuando a uno le toca gobernar tiene una responsabilidad enorme que tal vez otros con la misma afinidad partidaria no tienen», afirmó.

El escenario de 2027 empieza a pesar

La disputa también comienza a proyectarse sobre el armado electoral del próximo año.

El Gobierno provincial trabaja en la eliminación del SIPAD y analiza un nuevo sistema electoral que podría incluir dos boletas únicas diferentes: una destinada a gobernador y legisladores provinciales y otra para intendentes y concejales.

Para Munisaga, una modificación de esas características permitiría separar con mayor claridad las construcciones políticas municipales de las provinciales.

El intendente incluso sostuvo que el diputado departamental tiene una función provincial y legislativa y que, por lo tanto, políticamente está más vinculado al candidato a gobernador que al jefe comunal.

Ese escenario podría tener un impacto directo en Rawson.

Munisaga podría construir su estrategia territorial para conservar el municipio de manera independiente, mientras Ferreyra podría continuar integrada al armado provincial del sector justicialista con el que actualmente mantiene mayor afinidad.

Dos estrategias dentro del peronismo

Las declaraciones del intendente terminan de hacer visible una división que ya venía creciendo puertas adentro del PJ.

Por un lado aparecen sectores que buscan mantener una oposición dura frente a la gestión de Marcelo Orrego. Por otro, dirigentes con responsabilidades ejecutivas, como Munisaga, comienzan a reclamar una posición más pragmática que permita acompañar aquellas iniciativas que consideran beneficiosas para sus departamentos.

El acuerdo con Vicuña volvió a poner esas diferencias sobre la mesa.

Mientras Ferreyra se alineó con el rechazo del bloque Justicialista, Munisaga eligió respaldar una iniciativa del Gobierno provincial por considerar que puede traducirse en inversiones y obras.

A menos de un año de las elecciones, la discusión ya excede a Rawson. La posición del intendente vuelve a mostrar las dificultades que enfrenta el peronismo para ordenar una estrategia común y, al mismo tiempo, expone el creciente distanciamiento de algunos dirigentes territoriales respecto del núcleo político que todavía responde a Sergio Uñac.