La Policía de San Juan avanza en su proceso de modernización con un hecho sin precedentes: por primera vez, quince efectivos fueron capacitados oficialmente para el uso de pistolas Taser, un dispositivo de inmovilización no letal que comenzará a utilizarse en operativos especiales.
La formación incluyó contenidos teóricos y ejercicios prácticos, desarrollados bajo estrictos protocolos de seguridad y salud. Participaron agentes de unidades operativas claves como la U.C. Departamentales y la Dirección de Operaciones Especiales (D3), quienes ahora se encuentran habilitados —previa aprobación de exámenes psicofísicos— para portar este tipo de dispositivos.
De los 21 inscriptos al curso, 15 lograron completar exitosamente la formación, entre ellos una mujer policía. La capacitación fue dictada por los inspectores Matías Carrizo y Leonel Casivar, los primeros instructores locales certificados para este tipo de entrenamiento.
“El propósito es brindar una herramienta efectiva que permita proteger tanto al ciudadano como al propio agente, reduciendo riesgos en situaciones de alta tensión”, explicó Carrizo.
Los dispositivos Taser que comenzarán a utilizarse —alrededor de 40 en total— fueron adquiridos recientemente por el Gobierno de la provincia como parte de un plan para fortalecer a la fuerza con equipamiento de tecnología avanzada. Estos aparatos disparan sondas con impulsos eléctricos que inmovilizan temporalmente a una persona, sin provocar lesiones permanentes.
Además, las Taser estarán integradas al sistema de cámaras corporales (bodycams) que ya utilizan los efectivos. Cada vez que se activa el dispositivo, la cámara comienza a grabar automáticamente desde 30 segundos antes del disparo, garantizando así mayor transparencia en el uso de la fuerza.
Con esta medida, San Juan se suma al grupo de provincias que incorporan equipamiento no letal para enfrentar intervenciones complejas, bajo el principio de uso proporcional de la fuerza y con estricto control institucional.