La implementación del programa Tribuna Segura en el fútbol local comenzará de manera escalonada y en encuentros puntuales. El objetivo, según explicó el presidente de la Liga Sanjuanina de Fútbol, Juan Valiente, es claro: individualizar a quienes generan hechos de violencia y evitar castigos colectivos que terminen perjudicando a clubes e hinchas.
Valiente remarcó que el abordaje del problema debe diferenciar lo que ocurre dentro del campo de juego de lo que sucede en las tribunas y alrededores. En el plano deportivo, consideró necesario endurecer sanciones contra los protagonistas de los incidentes, mientras que fuera de la cancha el foco estará puesto en el control de accesos y la identificación de personas con antecedentes.
“La idea es castigar a los violentos, no a las instituciones”, sostuvo el dirigente, al recordar que en experiencias anteriores las sanciones generales terminaron afectando a clubes que no eran responsables directos de los hechos.
La aplicación de Tribuna Segura se realizará inicialmente en partidos considerados de alta convocatoria, como encuentros de Primera División o clásicos, aunque no se descarta su uso en otras categorías si el contexto lo amerita. El criterio no estará ligado solo a la divisional, sino a la cantidad de público y al riesgo que presente cada partido.
El sistema requerirá una implementación progresiva por parte de los clubes, que deberán avanzar en la instalación de cámaras de seguridad y equipamiento tecnológico para el control de accesos mediante DNI. La operatividad estará a cargo de la Policía de San Juan, que aportará personal y monitoreo.
Uno de los ejes centrales será la aplicación del derecho de admisión y la detección de personas con pedidos de captura. Para ello, los clubes deberán documentar los hechos de violencia y comunicar los casos, de modo que los responsables no puedan ingresar a los estadios.
Desde la Liga insistieron en que se trata de un proceso gradual, con pruebas piloto y ajustes, pero con un objetivo definido: recuperar el fútbol como un espacio seguro y familiar, dejando afuera a quienes generan violencia.
