Cristian Andino ya está en modo campaña… de Instagram. Ahora se filma “entrenando” con la música de Rocky para llamar la atención. Ayer fue la compu sorteada pidiendo que lo sigan y lo etiqueten; hoy, el videíto motivacional. ¿Mañana qué toca: otro challenge?
El problema no es el formato: es el vacío. Ya es oficialmente candidato y no dice una sola propuesta concreta. Ni cómo piensa defender a San Juan en el Congreso, ni qué proyectos llevará, ni qué votará cuando se discutan temas clave. Todo es engagement, nada de agenda.
Andino no es novedad: es Uñac. Fue su intendente, hoy es su asesor, y comparte el mismo manual: marketing, eufemismos y silencio frente a lo importante. Y, por si hiciera falta recordarlo, es kirchnerista; el mismo espacio que en San Juan se disfraza de “renovación” mientras sigue atado a Cristina.
San Juan no necesita un candidato-influencer. Necesita un legislador con prioridades claras, números sobre la mesa y proyectos serios. Menos Rocky, más trabajo. Menos sorteos, más contenido. Porque los sanjuaninos no votan reels: votan futuro.