Las encuestas de imagen suelen ser una fotografía del momento. No garantizan permanencia ni blindan de errores futuros, pero sí ofrecen una señal política clara. En el último relevamiento de la consultora CB, Marcelo Orrego aparece como el gobernador con mejor imagen positiva del país, con un 60,1%, superando a mandatarios de distritos históricamente más grandes y con mayor peso político.
El dato no puede leerse como un hecho aislado. Orrego no solo encabeza el ranking, sino que además creció más de tres puntos desde diciembre. En un contexto nacional atravesado por ajustes, tensiones económicas y desgaste político, ese crecimiento tiene explicación.
Una parte importante del respaldo social parece anclarse en decisiones concretas. El boleto estudiantil y docente gratuito, que alcanza a más de 120 mil sanjuaninos, no es solo una política simbólica: representa alivio directo al bolsillo en un escenario inflacionario complejo. A eso se suma la decisión de sostener el FONID con fondos provinciales, aun cuando Nación dejó de transferirlo, y mantener programas de conectividad y acompañamiento docente que impactan de manera directa en el sistema educativo.
No se trata únicamente de educación. La reactivación de la obra pública con recursos propios, la búsqueda de equilibrio fiscal sin endeudamiento y la apuesta estratégica por la minería como motor de desarrollo también forman parte de una agenda que combina prudencia financiera con inversión productiva.
Orrego ha logrado, al menos en este primer tramo de gestión, instalar una narrativa de orden y previsibilidad. Y en tiempos donde la incertidumbre domina la escena nacional, la previsibilidad cotiza alto.
Eso no significa que no existan desafíos. La presión salarial, la discusión paritaria docente, la seguridad y el impacto de las decisiones nacionales siguen siendo variables sensibles. Mantener el nivel de aprobación exigirá resultados sostenidos y capacidad de diálogo.
Pero la encuesta marca una tendencia: la imagen positiva no surge solo del discurso, sino de políticas que se perciben en la vida cotidiana. En un país donde el humor social cambia con rapidez, el dato es relevante.
Hoy Marcelo Orrego lidera el ranking. Mañana dependerá de que la gestión sostenga lo que la imagen refleja.
