Las encuestas no gobiernan, pero sí reflejan algo que en política es imposible ignorar: el humor social. Y en ese terreno, el último ranking nacional de gobernadores elaborado por la consultora CB Global Data vuelve a dejar un dato que en San Juan ya no sorprende tanto: Marcelo Orrego aparece entre los mandatarios mejor valorados del país, con más del 58% de imagen positiva.
El gobernador sanjuanino quedó en el segundo lugar del ranking nacional, apenas por detrás del puntano Claudio Poggi y por encima de dirigentes con peso político en provincias mucho más grandes. En un país donde el desgaste del poder suele ser rápido y las crisis económicas impactan de lleno en la percepción pública, mantenerse en el podio no es un dato menor.
Pero más allá del ranking, lo relevante es por qué Orrego logra esos números. En menos de dos años de gestión, el Gobierno provincial instaló una agenda marcada por decisiones concretas: orden fiscal, reactivación de la obra pública con recursos propios, impulso a la minería como motor productivo y políticas sociales que tuvieron impacto directo en la vida cotidiana.
El boleto estudiantil y docente gratuito, la continuidad del FONID con fondos provinciales cuando Nación dejó de enviarlo y la decisión de sostener programas educativos y de conectividad son medidas que marcaron diferencia en un contexto económico difícil. En tiempos donde muchos gobiernos optaron por retraerse, San Juan buscó sostener políticas que amortiguan el impacto social.
A eso se suma una gestión que intenta combinar desarrollo con previsibilidad. La provincia volvió a posicionarse como un destino atractivo para inversiones, especialmente en minería, y empezó a recuperar un ritmo de actividad que había quedado planchado en los últimos años.
El ranking de CB muestra además otra realidad: en la mayoría de las provincias los gobernadores mantienen mejores niveles de aprobación que los dirigentes nacionales. Pero dentro de ese grupo, Orrego no solo se mantiene competitivo, sino que aparece entre los que mejor interpretan el momento político actual.
Claro que las encuestas son siempre una foto y no una garantía. Los desafíos siguen siendo muchos: inflación, salarios, seguridad y crecimiento económico son temas que siguen en el centro de la agenda. Pero la valoración actual indica que, al menos por ahora, la gestión provincial logra transmitir una sensación de rumbo.En política, el respaldo social es frágil y se construye día a día. Hoy, los números dicen que San Juan volvió a tener un gobernador que pisa fuerte en el escenario nacional. Y eso, para una provincia acostumbrada durante años a quedar fuera de los grandes debates, también es una señal de cambio.
